El Cranc Chiringuito

El verano está a la vuelta de la esquina y desde Fusta i Ferro queremos celebrarlo con vosotros con una puesta a punto del El Cranc Chiringuito.

Nuestras sillas Aranjuez son un clásico icono de este restaurante de la costa alicantina de Altea que han sido símbolo del chiringuito desde que se fundara en 1982.

Durante los años han permanecido y resistido a la inclemencias del tiempo hasta convertirse en una seña de identidad de El Cranc Chiringuito que ahora Pepa, tomando las riendas junto a su hermano Vicente del negocio familiar, ha decidido renovar hasta que -quién sabe si una tercera generación- decida continuar con su legado.

Es difícil encontrar un lugar en la costa que decepcione, las vistas al mar no necesitan de artificios. Verse rodeado de un entorno cuidado, que hace un guiño al mediterráneo desde las sillas, hasta el diseño de la carta, que cuida los detalles, por supuesto tiene un servicio exquisito y, sobre todo, trata con especial cuidado cada producto que pasa por su cocina, es una de las sensaciones que más recargan energías.

No hay duda de que el entorno por sí solo es un paraíso, pero sentirse cuidado con la cocina en El Cranc Chiringuito es, además, una alegría para las papilas gustativas.

Además de su enclave, sus valores para con la cocina (y todo lo demás), son significativamente parecidos a los nuestros.

Cranc auna los valores de artesanía, tradición y producto -o producción en nuestro caso- nacional. Valoran el saber hacer español y lo apoyan. Siendo así como renuevan temporada a temporada el aspecto de este chiringuito con nombre de crustáceo para permitirnos disfrutar de su pequeño paraíso mientras saborear sus deliciosos platos.

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